Layla

Goodfellas, además de una excelente película de mafiosos, es también un conjunto de recursos audiovisuales maestros. El plano secuencia de entrada al copacabana, los travellings veloces hacia las caras... pero nada como este paréntesis que armó Martin con Layla de Derek and the Dominoes.

La canción: no es "layla" entera, sino la segunda parte. Después de que Clapton rezonga y reclama, la canción, en su sección instrumental, se pone mas evocativa y nostálgica. Una especie de resignación por el amor no correspondido. Y es aquí donde pega exactamente en Goodfellas. Justo cuando las aventuras mafiosas empiezan a hacer aguas, donde ya no es tan divertido ni ingenuo como antes, y la organización comienza a mostrar fisuras.

La imagen: nadie como Scorsese para encontrar belleza en los bajos fondos, la violencia y hasta en la sangre. No hay mas que ver ese cadillac rosa con el informe de la poli ensangrentado. O el travelling que termina en el fondo del camión frigorífico. 

No spoileo mas, que disfruteis Layla by Scorsese.